Dudas y Falencias: La travesía en el desierto.

Por: Victor E. De Los Santos/El Diamante y la
Cancha

En una galaxia, no muy lejana, en
que el nombre del Real Madrid era sinónimo de certezas; certeza en Europa,
certeza en los momentos decisivos, certeza de que, incluso sin jugar bien, se
encontraba el camino para ganar. Pero desde aquel 18 de diciembre de 2024,
cuando levantara la Copa Intercontinental en Qatar, el club más laureado
del viejo continente se ha adentrado en una travesía por el desierto que se
extiende ya por más de un año sin conocer la gloria.

Hoy, al observar al equipo, las
dudas y falencias son más evidentes que nunca. No se trata solo de la falta de
títulos, que es el síntoma más visible de un enfermo que lleva meses en UCI. Se
trata de la pérdida de una identidad de juego que no aparece, y de una serie de
decisiones estructurales que han llevado al club a su momento más crítico de la
última década. Los números no mienten, y el fútbol, tampoco.

Un Año en Blanco (La Grieta en
el Circulo de Confianza)

Empecemos por lo brutalmente
objetivo. El Real Madrid completó un 2025 para el olvido, un año sin títulos,
algo inaudito para lo que se exige a la entidad blanca. Lejos de enderezar el
rumbo, el 2026 comenzó de la misma forma: una nueva derrota ante el Barcelona
en la final de la Supercopa de España. El balance es desolador. En la temporada
2024-2025, se escaparon LaLiga (terminando a 4 puntos del Barça),
la Copa del Rey (perdida en la final ante el mismo rival) y una Champions
donde el Arsenal acabó con la ilusión de los blancos.

El inicio de la temporada
2025-2026, con la ilusión de que fuera la del resurgir, ha ido confirmado los
peores presagios. Xabi Alonso, el héroe de la Décima con credenciales de
revolucionar el equipo tras la salida de Ancelotti; terminó anticipadamente sin
haber logrado enderezar el rumbo, antes bien, su proyecto zozobró y su mensaje no
llegó a calar en un vestuario que navegaba sin brújula, la reciente llegada al banquillo
de Álvaro Arbeola, que llega sin vitolas y que de alguna manera ha conseguido “recuperar”
algunos jugadores como el caso destacable de Vinicius Jr.

El colmo de la ironía para un
equipo que construyó su leyenda en Europa es que, por segundo año consecutivo,
el Real Madrid ha fracasado en su intento de clasificarse directamente entre
los ocho mejores de la nueva fase de liga de la “Champions League”,
teniendo que jugar una ronda extra de playoffs que nadie esperaba y que
sobrecarga aún más un calendario ya de por sí brutal.

 

Análisis Táctico: Un Equipo
sin Patrón ni Reacción

¿Y qué vemos sobre la cancha? Un
equipo irreconocible que confirma punto por punto la hipótesis asociada al
título de este artículo. El Real Madrid ha perdido la capacidad de
“entrar” en los partidos. Las primeras partes son un calvario de
imprecisiones y de lectura tardía de los planes rivales. Pero lo más grave es
la incapacidad de leer y contrarrestar la táctica contraria. La final de la Supercopa
de 2025
, el 2-5 contra el Barça, fue la primera bandera roja. La
final de la Copa del Rey y los partidos de Liga contra los mismos culés no
hicieron más que confirmar una superioridad táctica del rival que antes era
impensable.

El equipo ha mutado en un
conjunto plano, falto de ideas en la creación. Se ha pasado de la posesión con
propósito al vértigo vacío, de la paciencia orquestada a un conjunto de
solistas que buscan la inspiración individual porque el colectivo no funciona.

Los Pilares de la Crisis: ¿Por
qué hemos llegado hasta aquí?

El madridismo, ávido de
respuestas, intuye los problemas, pero conviene diseccionarlos con frialdad
quirúrgica.

1. El Elefante en la
Habitación: El adiós de Kroos y un mercado confuso.

La salida de Toni Kroos no fue solo la pérdida de un jugador, fue la pérdida de
un metrónomo, de un cerebro capaz de dar pausas al juego de controlar los
ritmos. Su ausencia, sumada a la posterior salida de Modric, ha creado
un agujero negro en la medular que este equipo no ha sabido ni querido cubrir.
No se fichó a un organizador de primer nivel. En su lugar, se optó por el fichaje
de Kylian Mbappé, un futbolista extraordinario, sin duda, pero cuyo
perfil no era el un *9* clásico, perfil muy necesario en la plantilla,
y cuya llegada generó una sobrepoblación en la banda izquierda, su zona
predilecta, que es, precisamente, el hábitat natural de ViniciusJr .

2. Naufragio
de los Estandartes.

Si hay dos
nombres que explican el declive futbolístico, esos son los de Vinicius Jr
y Jude Bellingham. El brasileño, desde que le fuera negado el Balón
de Oro
, ha protagonizado un bajón de rendimiento difícil de explicar desde
la psicología deportiva. Su juego, antes eléctrico y determinante, se volvió predecible
y frustrado, recién con la llegada de Arbeola y ante la ausencia e
inconsistencia de Mbappé con las lesiones, parece haber resucitado a su
mejor forma. El inglés, por su parte, ha pasado de ser el futbolista total de
su primera temporada a una sombra diluida, lastrado por las lesiones y por un
contexto táctico que parecía no gustarle y/o beneficiarle. Mientras, Mbappé, a
pesar de sus 59 goles en 2025 igualando el récord de Cristiano,
parece un extraterrestre en su propio planeta, brillando en lo individual
mientras el colectivo se desmorona a su alrededor.

 

3. La
Maldición de la Enfermería y la Desconfianza en el Banquillo.

Hablar de
lesiones en el Real Madrid se ha convertido en un disco rayado, pero no por
ello menos cierto. La defensa ha sido un constante “veo veo
de piezas por encajar. La grave lesión de rodilla de Dani Carvajal, que
lo ha perseguido durante dos temporadas, o los problemas musculares de Éder
Militão
, han impedido crear una línea defensiva sólida. Thibaut Courtois,
el mejor arquero del mundo, ha sido el jugador más exigido, recibiendo 33
goles en 22 partidos de Champions desde 2024
, una estadística que
refleja la fragilidad de todo lo que tiene por delante.

 

En este contexto de vacas flacas,
llama poderosamente la atención la falta de confianza de los técnicos (primero
Ancelotti y ahora Xabi Alonso) en la cantera y en los jóvenes como Endrick.
Cuando el barco se hunde, se mira al banquillo en busca de soluciones, pero
rara vez se ha recurrido al talento de La Fábrica, optando por recolocar
a jugadores como Valverde de lateral antes que dar una oportunidad al hambre de
la cantera.

Conclusión: ¿Hay Tesis Alternativa?

La hipótesis de las “dudas y
falencias” se confirma con creces. El Real Madrid no es un equipo con
baches de forma; es un equipo con una crisis estructural profunda.
Una tesis alternativa, o más bien complementaria, apuntaría a que el problema
no es solo de plantilla o de lesiones, sino de una pérdida de identidad
colectiva
. Se ha pasado del “bloque” al “rompecabezas“,
un conjunto de piezas de lujo que no terminan de encajar y que, por primera vez
en años, ha perdido la capacidad de sufrir y competir cuando el viento sopla en
contra.

El Real Madrid de 2026 es un
gigante con pies de barro. Necesita más que una solución rápida en el mercado
de fichajes; necesita reconstruir los cimientos sobre los que se asienta su
grandeza: la solidez defensiva, la claridad en la creación y, sobre todo, la fe
inquebrantable en un proyecto común. Mientras tanto, la afición, esa que nunca
falla, sigue esperando. Y en el fútbol, como en la vida, esperar demasiado
suele ser el preludio del adiós.

 

                                                             

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