Los Rays derrotaron 4-3 a Milwaukee en doce entradas, evitaron la barrida y obligaron a disputar un quinto partido. Ben Williamson decidió el encuentro después de que los Cerveceros tomaran la ventaja con un jonrón de Cooper Pratt.
ST. PETERSBURG, Florida. Milwaukee estaba a tres outs de conquistar la primera Serie Mundial de su historia. Cooper Pratt acababa de conectar un jonrón en la parte alta de la duodécima entrada y los Cerveceros tenían ventaja de 3-2, después de haber resistido durante seis episodios sin permitir carreras. Pero Tampa Bay, que había perdido los tres primeros partidos de la serie, encontró una última oportunidad y la convirtió en una victoria de 4-3 que prolongó su temporada.
No fue una remontada construida con un batazo descomunal. Comenzó con un error defensivo, continuó con cuatro sencillos consecutivos y terminó cuando Ben Williamson, llamado como emergente, conectó una pelota que superó al cuadro interior adelantado y llegó al jardín derecho. Nick Fortes anotó desde tercera y el Tropicana Field pasó de contemplar una coronación visitante a celebrar que todavía habría béisbol al día siguiente.
Una ventaja que nunca estuvo segura
Los Rays habían tomado la iniciativa en el segundo episodio. Chandler Simpson conectó un doble productor que permitió anotar a Jonny DeLuca y puso el partido 1-0. Milwaukee respondió en el cuarto, cuando Pratt impulsó a Sal Frelick con un doble para empatar el encuentro.
Tampa Bay recuperó la delantera en el cierre de esa misma entrada, con Junior Caminero como protagonista. El dominicano abrió con sencillo, avanzó mediante un rodado y luego evitó ser tocado por el antesalista David Hamilton en una jugada que terminó con un tiro errático a primera. Caminero aprovechó el error para anotar la segunda carrera de los locales.
La ventaja duró poco. Hamilton respondió ofensivamente en la quinta entrada con un cuadrangular solitario ante Griffin Jax y empató 2-2. Desde entonces, el marcador quedó inmóvil mientras ambos equipos recurrieron a sus relevistas y la tensión aumentaba con cada oportunidad desperdiciada.
La defensa también tuvo intervenciones decisivas. Chandler Simpson realizó una atrapada cerca de la pared del jardín izquierdo para impedir que Garrett Mitchell consiguiera un extrabase en el noveno. En esa misma entrada, una revisión anuló una decisión inicial que había declarado a Pratt quieto en un intento de robo de segunda. El encuentro llegó a los episodios adicionales sin que ninguno pudiera romper el empate.
Pratt puso a Milwaukee a las puertas del título
En el inicio de la duodécima entrada, Pratt encontró un lanzamiento de Ian Seymour y lo envió a las gradas entre los jardines izquierdo y central. Era su cuarto imparable de la noche y el batazo que colocaba a los Cerveceros a tres outs de completar la barrida.
La actuación del novato parecía destinada a convertirse en la historia principal del partido. Además de producir la primera carrera de Milwaukee con un doble, había conectado el cuadrangular que acercaba al equipo al campeonato. Seymour, sin embargo, evitó mayores daños y mantuvo la diferencia en una sola carrera, algo que terminaría siendo fundamental.
La respuesta de Tampa Bay comenzó de manera inesperada. Caminero abrió el cierre de la duodécima con un rodado hacia tercera. Joey Ortiz realizó un tiro bajo que no pudo controlar el inicialista Jake Bauers y el dominicano llegó a primera por error. La jugada abrió una entrada que Milwaukee necesitaba cerrar sin permitir carreras.
Los Cerveceros sustituyeron a Antonio Senzatela por Shane Drohan. Liam Hicks conectó entonces un sencillo al jardín izquierdo y Caminero avanzó hasta tercera. Cedric Mullins entró como corredor emergente por el dominicano. Jonny DeLuca siguió con un imparable por el centro del terreno que impulsó a Mullins con el empate 3-3. Nick Fortes sustituyó a Hicks como corredor en segunda y Simpson agregó otro sencillo para llenar las bases.
Milwaukee adelantó su defensa interior, con cinco jugadores en el cuadro, para intentar impedir la carrera del triunfo. Williamson entró a batear como emergente y conectó un rodado alto que superó al inicialista y llegó al jardín derecho. Fortes anotó la carrera decisiva sin que los Cerveceros pudieran retirar a un solo bateador en el cierre de la entrada.
Caminero, decisivo sin conectar el batazo ganador
El aporte de Junior Caminero merece una lectura particular. El dominicano no fue el autor del imparable que decidió el encuentro, pero intervino directamente en dos momentos fundamentales: anotó la segunda carrera de Tampa Bay en el cuarto episodio y alcanzó la inicial en la duodécima para iniciar la remontada definitiva.
Su participación también dejó una preocupación. Caminero sufrió molestias en el pie izquierdo durante la jugada de la duodécima entrada y fue reemplazado por Mullins. Después del encuentro manifestó su intención de jugar el quinto partido. Su disponibilidad y condición física serán asuntos relevantes para Tampa Bay, que sigue sin margen de error.
El peso de un error y los límites de la ventaja
Milwaukee tuvo argumentos para ganar. Pratt terminó con cuatro hits, David Hamilton conectó un jonrón y el cuerpo de relevistas mantuvo a Tampa Bay sin anotar durante buena parte de la segunda mitad del encuentro. Aaron Ashby extendió, además, a 18 entradas su racha sin permitir carreras en esta postemporada, una nueva marca para un relevista en una sola edición de los playoffs.
Pero el error de Ortiz cambió la situación en la duodécima. No explica por sí solo los cuatro sencillos que llegaron después, aunque sí concedió a Tampa Bay el corredor que abrió la oportunidad. Los Rays aprovecharon la falla con una secuencia de contactos oportunos, sin necesidad de buscar un cuadrangular para resolver el partido.
El resultado también deja una advertencia para los dos equipos. Milwaukee continúa a una victoria de su primer campeonato, con ventaja de 3-1 en la serie. Tampa Bay, por su parte, demostró que puede responder incluso cuando el rival parece tener el desenlace asegurado. Una remontada no elimina la desventaja acumulada, pero sí modifica el escenario competitivo con el que ambos llegan al siguiente encuentro.
Una noche ganada; una serie todavía cuesta arriba
Tampa Bay se convirtió en apenas el quinto equipo que gana el cuarto partido de una Serie Mundial después de perder los tres primeros. Los cuatro anteriores terminaron eliminados en el quinto encuentro. El antecedente recuerda la magnitud del desafío: evitar una barrida no equivale a completar una remontada histórica.
El quinto partido está programado para este miércoles 28 de octubre en el Tropicana Field. Milwaukee tiene previsto utilizar a Jacob Misiorowski como abridor, mientras que Tampa Bay todavía no había confirmado su lanzador al momento de los reportes consultados.
El martes, los Cerveceros estuvieron a tres outs de celebrar. Los Rays respondieron con dos carreras, cuatro sencillos y una victoria que parecía improbable unos minutos antes. Milwaukee conserva la ventaja y la oportunidad de coronarse. Tampa Bay consiguió algo más modesto, pero indispensable: el derecho a jugar una noche más.

