SANTO DOMINGO. Liranyi Alonso salió disparada desde los bloques, aceleró hacia la historia y cruzó la meta convertida en campeona centroamericana y del Caribe.
La velocista dominicana conquistó la medalla de oro de los 100 metros femeninos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, tras detener el cronómetro en 11.10 segundos ante un Estadio Olímpico Félix Sánchez que celebró el surgimiento de una nueva reina de la velocidad regional.
Su victoria tuvo además una dimensión histórica. Alonso rompió el récord de los Juegos de 11.14 segundos, establecido por la bahameña Chandra Sturrup el 16 de agosto de 1998, durante la edición celebrada en Maracaibo, Venezuela.
Veintiocho años después, una dominicana tomó posesión de la marca.
Una final resuelta con autoridad
La carrera reunió a algunas de las principales velocistas de la región, pero Liranyi Alonso respondió con una ejecución firme desde la salida y sostuvo su aceleración hasta la línea de meta.
La dominicana se impuso con 11.10 segundos, delante de la puertorriqueña Gladymar Torres, quien ganó la medalla de plata con 11.22, y de la cubana Yarima García, bronce con 11.32.
La diferencia de doce centésimas sobre el segundo lugar reflejó la autoridad de una actuación en la que Alonso combinó potencia, técnica y control competitivo.
| Posición | Atleta | País | Medalla | Tiempo |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Liranyi Alonso | República Dominicana | Oro | 11.10 |
| 2 | Gladymar Torres | Puerto Rico | Plata | 11.22 |
| 3 | Yarima García | Cuba | Bronce | 11.32 |
Un récord más antiguo que la propia campeona
Liranyi Alonso nació el 28 de diciembre de 2005. Cuando Chandra Sturrup estableció el antiguo récord de los Juegos, la dominicana todavía tardaría más de siete años en nacer.
La marca de 11.14 había resistido durante casi tres décadas y varias generaciones de velocistas centroamericanas y caribeñas. Alonso necesitó apenas 11.10 segundos para dejarla atrás.
La dimensión del logro resulta todavía mayor al considerar la tradición de velocidad existente en el Caribe, una región que ha producido campeonas olímpicas, mundiales y algunas de las corredoras más rápidas de la historia.
En ese escenario, la joven dominicana no solo ganó una final. También inscribió su nombre junto a las grandes velocistas que han marcado el desarrollo de esta prueba en los Juegos.
Liranyi Alonso rompió en Santo Domingo 2026 una marca que permanecía vigente desde Maracaibo 1998.
De La Vega a la cima de la velocidad regional
Oriunda de La Vega, Alonso ha construido una progresión sostenida dentro del atletismo dominicano. Desde las categorías juveniles mostró condiciones para competir en los 100 y 200 metros, pero su consolidación llegó mediante una combinación de trabajo técnico, fortalecimiento físico y experiencia internacional.
La velocista ya había demostrado su crecimiento en competencias nacionales e internacionales. En 2025 estableció una marca personal de 11.04 segundos en los 100 metros, registro que confirmó su capacidad para competir entre las mejores corredoras de la región.
También alcanzó resultados importantes en los Juegos Panamericanos Junior, donde conquistó el título de los 200 metros y continuó fortaleciendo una carrera que comenzó a proyectarla como una de las principales figuras jóvenes del deporte dominicano.
Santo Domingo 2026 representaba, sin embargo, un desafío diferente. Alonso debía competir ante su público, con la presión de ser una de las principales esperanzas de medalla del atletismo nacional y con la responsabilidad de confirmar en una final absoluta todo lo que había mostrado durante su desarrollo.
Respondió con oro y récord.
El triunfo más especial, delante de su gente
Después de la carrera, la emoción de Alonso reflejó el significado personal de la victoria. Ganar en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, ante familiares, aficionados y una delegación dominicana que necesitaba su aporte, convirtió el resultado en uno de los momentos más importantes de su trayectoria.
La medalla no llegó en una competencia distante ni frente a unas gradas neutrales. Llegó en casa, bajo el ruido del público dominicano y con la bandera nacional acompañando cada paso hacia la meta.
Para una atleta de apenas 20 años, convertirse en campeona regional delante de su país supone mucho más que añadir un título al palmarés. Significa asumir una posición nueva dentro del deporte nacional.
Liranyi ya no es únicamente una promesa.
Es una campeona centroamericana y del Caribe, dueña del récord de los Juegos y una de las principales representantes de la nueva generación del atletismo dominicano.
Una nueva figura para la velocidad dominicana
Durante los últimos años, República Dominicana ha encontrado reconocimiento internacional principalmente en los 400 metros y en los relevos. La actuación de Alonso abre una posibilidad adicional: consolidar también una figura de primer nivel en la prueba más explosiva del atletismo.
Los 100 metros exigen una combinación casi perfecta de reacción, aceleración, frecuencia de zancada, fuerza y capacidad para mantener la velocidad máxima. Cualquier error puede decidir una carrera en apenas unas centésimas.
Alonso ejecutó esos elementos con la precisión necesaria para vencer y, al mismo tiempo, derribar una marca histórica.
Su éxito también ofrece al atletismo dominicano una figura joven con margen de crecimiento. A los 20 años, ya posee experiencia mundialista, resultados continentales, récords nacionales y ahora una medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Una jornada dorada para el atletismo dominicano
El triunfo de Liranyi Alonso formó parte de una noche especialmente productiva para República Dominicana.
La selección nacional también ganó el relevo mixto 4×400 metros con Erick Sánchez, Anabel Medina, Christopher Melenciano y Marileidy Paulino, mientras Melbin Marcelino obtuvo bronce en los 100 metros masculinos y Ana José Timá subió al tercer lugar del podio en el salto triple femenino.
Dentro de ese balance, el oro de Alonso tuvo un impacto singular: entregó al país un título individual, estableció un récord de los Juegos y presentó ante el público dominicano a una velocista capaz de convertirse en protagonista durante los próximos ciclos internacionales.
Una carrera de 11.10 segundos que puede marcar una era
Las grandes trayectorias deportivas suelen contener una competencia que transforma la percepción de un atleta.
Para Liranyi Alonso, la final de los 100 metros de Santo Domingo 2026 puede representar ese punto de inflexión.
Antes de la carrera era una de las jóvenes más prometedoras del atletismo dominicano. Después de cruzar la meta, pasó a ser campeona regional y poseedora de uno de los récords más antiguos del programa centroamericano y caribeño.
La dominicana ganó con velocidad, pero también con madurez competitiva. Soportó la expectativa, ejecutó la carrera y celebró delante de un país que comenzó a reconocer en ella a una de sus próximas grandes figuras.
Liranyi Alonso necesitó 11.10 segundos para ganar el oro.
El impacto de esa carrera puede acompañarla durante muchos años.
Dato EDC: Liranyi Alonso rebajó en cuatro centésimas el récord de los Juegos que Chandra Sturrup había establecido en 1998.
Resultado: Oro para República Dominicana con 11.10 segundos, plata para Puerto Rico con 11.22 y bronce para Cuba con 11.32.
