rendimiento de Vinícius Jr.

Vinícius Júnior ya no está produciendo al extraordinario nivel que lo llevó a discutir el Balón de Oro. Eso es cierto. Lo que los números no sostienen es que lleve dos temporadas desastrosas. Entre rendimiento, contexto táctico y percepción colectiva existe una distancia mucho mayor de la que parece.

Hay una sentencia que se ha normalizado alrededor del Real Madrid durante los últimos dos años: Vinícius Júnior está fatal.

La formulación cambia según quién la pronuncie. Para algunos ha bajado considerablemente su nivel; para otros se ha convertido directamente en un problema; en los extremos del debate se habla incluso de dos temporadas prácticamente perdidas.

La percepción no nació de la nada.

Vinícius ha sido menos regular. Ha decidido peor algunas acciones. Ha atravesado fases en las que su enfrentamiento emocional con el partido parece consumir parte de la energía que debería utilizar para dominarlo.

Y, sobre todo, ya no transmite con la misma frecuencia aquella sensación de inevitabilidad que acompañó a sus mejores versiones.

Hasta ahí, la crítica tiene fundamento.

El problema comienza cuando “ha bajado” se transforma en “ha sido un desastre”.

Porque los números cuentan otra historia.

El problema de Vinícius es que lo comparamos con Vinícius

La primera pregunta no debería ser si actualmente juega peor.

Sí juega peor que en su pico.

La pregunta correcta es cuánto peor.

Tomemos exclusivamente LaLiga y una misma base estadística, FBref, para comparar las cuatro temporadas que nos interesan.

Temporada Contexto PJ Min. G A G+A G+A/90
2021-22 Campeón Champions 35 2,690 17 10 27 0.90
2023-24 Campeón Champions 26 1,864 15 5 20 0.97
2024-25 Etapa reciente 30 2,253 11 8 19 0.76
2025-26 Etapa reciente 36 2,815 16 5 21 0.67
Producción de Vinícius en LaLiga. Fuente: FBref. Las asistencias pueden variar respecto a otros proveedores por diferencias en sus criterios de atribución.

Las dos temporadas de Champions arrojan 47 participaciones directas en gol en 4,554 minutos de Liga.

Eso equivale aproximadamente a 0.93 goles más asistencias por cada 90 minutos.

En las dos campañas posteriores produjo 40 en 5,068 minutos: aproximadamente 0.71 por 90.

La caída ronda el 24%. Es significativa.

Negarla sería cometer exactamente el mismo error que estamos intentando combatir: sustituir el análisis por un relato conveniente.

Vinícius sí ha bajado. Lo que debemos determinar es si bajar desde un rendimiento de candidato al mejor futbolista del mundo equivale a convertirse en un desastre.

46 contra 44: el dato que incomoda al relato

Vinícius Jr.: comparación de 46 goles en las temporadas de Champions frente a 44 goles en las dos temporadas recientes con el Real Madrid
Vinícius marcó 46 goles en las dos temporadas de Champions utilizadas como referencia y 44 en las dos campañas recientes. Infografía: EDC.

Existe otra comparación todavía más provocadora.

El Real Madrid registra la siguiente producción goleadora de Vinícius en todas las competiciones:

  • 2021-22: 22 goles
  • 2022-23: 23 goles
  • 2023-24: 24 goles
  • 2024-25: 22 goles
  • 2025-26: 22 goles

Durante las dos temporadas que terminaron con el Madrid campeón de Europa —2021-22 y 2023-24— Vinícius marcó 46 goles.

¿Cuántos anotó durante las dos campañas que ahora suelen presentarse como prueba de su supuesto derrumbe?

44.

Dos menos. Nada más.

Naturalmente, esto no significa que ambas etapas hayan sido equivalentes. Los minutos, la eficiencia, la distribución de los goles, el peso en los grandes partidos, la calidad de las actuaciones y la influencia general sobre el juego importan tanto como el volumen bruto.

Pero el 46 contra 44 obliga al menos a reformular la acusación.

Vinícius puede haber jugado peor. Puede haber sido menos dominante.

Lo que difícilmente puede afirmarse es que haya dejado de producir.

Cinco años seguidos por encima de los 20 goles

En mayo de 2026, cuando todavía acumulaba 21 tantos aquella temporada, el Real Madrid anunció que Vinícius había superado la barrera de los 20 goles por quinta campaña consecutiva.

Solamente otros siete futbolistas habían conseguido una racha semejante en la historia del club: Pahíño, Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskás, Hugo Sánchez, Raúl, Cristiano Ronaldo y Karim Benzema.

La compañía no convierte automáticamente a Vinícius en uno de ellos. Pero sí aporta perspectiva.

Un futbolista al que una parte del entorno describe como inmerso en una crisis deportiva de dos años acaba de encadenar cinco temporadas consecutivas marcando más de 20 goles para el Real Madrid.

Algo en la narrativa necesita ser revisado.

¿Y si dejamos de compararlo solamente consigo mismo?

La segunda prueba consiste en mirar hacia los costados.

Vinícius no compite contra el Vinícius de 2024 en una liga imaginaria de un solo jugador. Compite contra los grandes atacantes de banda de Europa.

Y aquí conviene ser rigurosos: no todos los denominados extremos izquierdos cumplen la misma función. Algunos viven pegados a la línea, otros atacan como segundos delanteros, algunos ejecutan penaltis y otros cambian continuamente de sector.

Tomemos, por ejemplo, a Raphinha, que bajo el Barcelona reciente ha ocupado con frecuencia posiciones de atacante izquierdo o interiorizado.

  • 2024-25: 18 goles y 9 asistencias en 2,839 minutos.
  • 2025-26: 13 goles y 3 asistencias en 1,380 minutos.

En conjunto: 43 participaciones directas en gol y aproximadamente 0.92 G+A/90.

Vinícius produjo 40 y aproximadamente 0.71.

Raphinha lo supera claramente durante este período.

Eso importa porque demuestra que el objetivo del análisis no es encontrar una estadística que permita proclamar a Vinícius como el mejor extremo del mundo.

Vinícius ya no está aislado por encima de sus pares. Pero continúa produciendo dentro del territorio de los atacantes de élite europea.

Europa tampoco retrata a un futbolista desaparecido

La Champions 2025-26 añade otro elemento interesante.

UEFA registra para Vinícius cinco goles y ocho asistencias durante aquella edición.

Sus ocho asistencias lo dejaron empatado en el primer lugar del torneo en esa categoría.

Puede discutirse su regularidad. Puede discutirse cuánto dominó realmente las eliminatorias.

Pero resulta difícil describir como irrelevante en Europa a un futbolista que participa directamente en 13 goles de Champions.

El Vinícius que hemos perdido no es necesariamente el goleador

A partir de aquí los números básicos comienzan a quedarse cortos.

Porque quizá el principal deterioro de Vinícius no esté en los goles.

Está en su capacidad para gobernar partidos.

Entre 2021 y 2024 había noches en las que sometía progresivamente al lateral contrario.

Recibía. Atacaba. Fallaba. Volvía a recibir. Atacaba otra vez. Y otra.

Hasta modificar completamente la estructura defensiva rival.

El adversario terminaba enviando una ayuda. Entonces aparecía un compañero libre, un intervalo nuevo o una zona desocupada.

Vinícius no solamente producía goles. Producía deformaciones en el adversario.

El elefante en la habitación se llama Kylian Mbappé

Existe además una transformación estructural que cualquier evaluación seria debe incorporar.

Vinícius no juega dentro del mismo ecosistema ofensivo en el que explotó.

Y buena parte de la explicación comienza con la diferencia entre Karim Benzema y Kylian Mbappé.

Análisis táctico Benzema y Vinícius frente a Mbappé y Vinícius: diferencias en movimientos, espacios y complementariedad ofensiva del Real Madrid
Benzema-Vinícius y Mbappé-Vinícius representan dos ecosistemas ofensivos diferentes: complementariedad natural frente a una convivencia que exige nuevos automatismos colectivos. Infografía: EDC.

Benzema era casi el socio perfecto para Vinícius. Descendía entre líneas, atraía centrales, asociaba de espaldas y abandonaba con frecuencia la zona que un delantero centro tradicional habría ocupado.

Cuando Benzema salía, Vinícius entraba. Cuando Benzema recibía al pie, Vinícius atacaba el espacio.

Uno atraía. El otro rompía.

Con Mbappé la ecuación es distinta.

Aunque el francés pueda figurar nominalmente como delantero centro, muchos de sus comportamientos ofensivos naturales lo llevan hacia el medio espacio izquierdo, la recepción desde ese sector, la diagonal hacia dentro y el ataque del área desde posiciones que durante años fueron territorio preferencial de Vinícius.

La complementariedad Benzema-Vinícius surgía casi naturalmente. La complementariedad Mbappé-Vinícius necesita ser construida colectivamente.

Tampoco debemos recordar mal al Vinícius de la Decimoquinta

Durante numerosos tramos de 2023-24 Carlo Ancelotti acercó considerablemente a Vinícius al delantero centro.

El Madrid utilizó frecuentemente estructuras asimilables a un 4-3-1-2, con Jude Bellingham por detrás de Vinícius y Rodrygo.

Eso modificó las recepciones del brasileño.

Podía atacar centrales, recibir en intervalos, amenazar el espacio sin necesidad de iniciar siempre desde la banda y llegar al área recorriendo menos metros.

En la Champions 2023-24 produjo seis goles y cinco asistencias en 901 minutos, marcó en la final de Wembley y terminó elegido por UEFA como Jugador de la Temporada de la Champions League.

Después recibiría también el premio The Best de FIFA 2024.

Y después llegó el Mundial

Si la tesis fuese que Vinícius había dejado de ser un atacante capaz de decidir partidos, el Mundial de 2026 añadió otro dato incómodo.

Brasil no llegó hasta donde esperaba, pero Vinícius terminó su participación con cuatro goles y una asistencia en cinco encuentros, según las estadísticas oficiales de FIFA.

Marcó ante Marruecos. Volvió a hacerlo contra Haití. Y consiguió un doblete frente a Escocia.

De esa manera marcó en los tres encuentros de la fase de grupos y se convirtió en apenas el quinto brasileño capaz de conseguirlo, siguiendo una línea histórica que incluye a Jairzinho, Romário, Ronaldo y Rivaldo.

El supuesto derrumbe de Vinícius resulta mucho más evidente en la conversación pública que en su capacidad para seguir produciendo acciones decisivas.

Los títulos también editan nuestra memoria

En el Real Madrid los partidos individuales rara vez se recuerdan separados del desenlace colectivo.

Un Vinícius que pierde balones, protesta decisiones arbitrales y después decide una eliminatoria camino de una Champions termina siendo recordado por la eliminatoria.

El mismo futbolista, con pérdidas semejantes dentro de una temporada sin los grandes títulos, comienza a ser recordado precisamente por las pérdidas.

Los títulos editan retrospectivamente nuestra memoria.

Esto tampoco puede convertirse en una absolución

Vinícius puede jugar mejor. Debe jugar mejor.

Para regresar a la conversación sobre el mejor futbolista del mundo necesita recuperar regularidad, mejorar la selección de determinadas acciones y aumentar la frecuencia con la que su desequilibrio termina generando una ventaja real para el equipo.

También necesita administrar mejor determinados momentos emocionales del partido.

Y el Real Madrid necesita encontrar una estructura en la que Vinícius y Mbappé no simplemente puedan convivir, sino potenciarse mutuamente.

La tiranía del propio pico

Quizás Vinícius esté sufriendo uno de los fenómenos más crueles reservados a los grandes futbolistas.

Su propio pasado alteró nuestra definición de normalidad.

Una temporada de 22 goles puede parecernos insuficiente porque quien los marca es Vinícius.

Una producción que colocaríamos entre la élite si perteneciera a muchos otros extremos puede parecernos mediocre porque pertenece a Vinícius.

Fue decisivo en dos equipos campeones de Europa. Marcó en las finales de París 2022 y Wembley 2024. Fue elegido mejor jugador de una Champions. Y terminó siendo reconocido como The Best.

Desde esa altura cualquier descenso parece un precipicio.

Pero no todos los descensos terminan en el suelo.

Vinícius ha bajado. La percepción ha caído mucho más

La conclusión no debería ser complaciente.

El Vinícius reciente no ha mantenido de forma sostenida el nivel del futbolista que dominó algunas de las mayores noches europeas del Real Madrid.

La caída en producción por minuto respecto a su pico es real. La irregularidad es real. La pérdida de determinadas ventajas tácticas también lo es.

Pero después aparecen los demás datos.

  • 44 goles con el Madrid durante las dos últimas temporadas frente a 46 durante las dos campañas de Champions utilizadas como referencia.
  • Cinco temporadas consecutivas superando los 20 goles.
  • 16 tantos en la última Liga.
  • 13 participaciones directas en gol en la última Champions según UEFA.
  • Cuatro goles y una asistencia en cinco partidos del Mundial 2026.

Y ahí la palabra “desastre” deja de describir adecuadamente lo ocurrido.

Vinícius ha pasado de producir como candidato al mejor futbolista del planeta a hacerlo como un atacante de élite que atraviesa períodos de irregularidad y debe adaptarse a un ecosistema ofensivo diferente.

Para Vinícius, eso puede ser insuficiente. Para el Real Madrid, también.

Pero insuficiente y desastroso no significan lo mismo.

Quizás durante estos dos años sí haya caído el fútbol de Vinícius. Lo que parece haber caído mucho más es nuestra percepción sobre él.


Metodología y fuentes

EDC utilizó FBref para comparar la producción de las temporadas de LaLiga, manteniendo un mismo criterio estadístico entre campañas. Para los totales oficiales de goles y estadísticas globales de la temporada 2025-26 se utilizó la web del Real Madrid. Los registros de Champions League proceden de UEFA y los del Mundial 2026 de FIFA. Las asistencias pueden presentar diferencias entre proveedores debido a sus respectivos criterios de atribución.

Fuentes principales:
FBref — Vinícius Júnior;
Real Madrid — ficha oficial de Vinícius;
Real Madrid — cinco temporadas sobre 20 goles;
UEFA Champions League;
FIFA.

By Víctor E. De Los Santos

Víctor E. De Los Santos es director de El Diamante y la Cancha (EDC), medio deportivo digital dominicano dedicado al análisis, las estadísticas, el contexto y las historias detrás del deporte. Sigue especialmente el béisbol dominicano, MLB, fútbol internacional y las principales competiciones deportivas nacionales e internacionales.