EL GARDEN LLAMA. LOS KNICKS VAN POR EL CONTROL TOTAL.

Nueva York llega al Madison Square Garden con 2-0 en la serie y un mensaje claro: esta no es la misma franquicia que décadas atrás esperaba un título con resignación. Es otra cosa. Dos victorias en San Antonio — una cómoda, otra de infarto — y ahora el ruido de Manhattan.

El Juego 2 fue la prueba de fuego real. Los Spurs dominaron el primer cuarto 34-25, tuvieron la ventaja más alta de 12 puntos, y se pusieron a uno a falta de segundos. Karl-Anthony Towns respondió: 21 puntos, 13 rebotes, 66.7% en campo — doble-doble que valió dos victorias. Mikal Bridges fue otro nivel: 20 puntos de 13/8 desde el campo, 66.7% en triples, 6 asistencias con un solo balón perdido. Eso no se improvisa.

Del lado de San Antonio, Wembanyama sigue siendo el problema que no tiene solución fácil. En el Juego 1 fue 26 puntos, 12 rebotes con un decepcionante 21/6 desde el campo — 28.6% — rescatado por 13/12 en tiros libres. En el Juego 2 rebotó con 29 puntos, eFG% de 57.1. La pregunta no es si Wemby va a aparecer. Es si el resto de los Spurs puede acompañarlo en el Garden.

De’Aaron Fox tuvo en el Juego 1 su peor juego de la serie: 7 puntos, 23.1% en campo. En el Juego 2 explotĂł con 20 puntos, 66.7% en tiros, 5 asistencias — 100% de acierto en dos triples. Ese Fox es el que necesita San Antonio. Stephon Castle sigue siendo irregular — 17 puntos en el juego 1, 14 en el juego 2, pero con mĂ©tricas defensivas que le exigen mejorar.

El problema estructural de los Spurs es claro en los números: en el Juego 1 tiraron 43 triples con solo 25.6% de acierto. En el Juego 2 mejoraron a 37.9%, pero aún así el ataque en la pintura fue donde más sufrieron — 48 puntos en pintura de Nueva York contra 42 de ellos. KAT es demasiado difícil de contener en esa zona.

Jalen Brunson tiene algo que resolver. En dos juegos: 30 y 20 puntos respectivamente — los números se ven bien, pero el Juego 1 tiró para un 38.7% desde el campo en 31 intentos, y el Juego 2 para un 28% en 25 intentos. Los puntos llegan en volumen de tiros. No es sostenible. La buena noticia para Nueva York es que no necesita a Brunson encendido para ganar — el Juego 2 lo confirmó.

Josh Hart sigue siendo el jugador que no aparece en las estadĂ­sticas ofensivas pero gana partidos: Juego 1 con 15 rebotes, 6 asistencias, 4 robos. Eso es cultura Knicks.

La probabilidad de victoria del Juego 3 está 54.8% a favor de Nueva York. Pero el Garden vale más que cualquier modelo. Mañana el MSG será otro elemento más del equipo.

Si los Knicks ganan el juego 3, la serie prácticamente se acaba.

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